Santo Domingo. - La pandemia de COVID-19 ha causado grandes impactos en las mipymes de toda América Latina y el Caribe, profundizando las brechas que desde antes existían y limitaban sus oportunidades para alcanzar su pleno potencial.
República Dominicana afrontaba también este reto, donde conforme el informe de la Situación económica y de mercado de las mipymes en República Dominicana por la crisis del COVID-19, para mayo 2020, el 74% de las empresas reportó que tuvieron que cerrar sus empresas de forma total y un 52% indicó que tendrían que despedir a alguna persona empleada dentro de los próximos 2 meses.
En el caso de las mipymes lideradas por mujeres, la reducción de los ingresos por el cierre de negocios alcanzó un promedio de 97% ingresos netos, siendo las más afectadas en un 14% por encima de los negocios liderados por hombres. También el 55% de las mujeres encuestadas consideran que sus negocios podían declararse en bancarrota como consecuencia de la pandemia, frente 45% de los hombres.
En este contexto, junto al equipo del viceministro de Mipymes del Ministerio de Industria Comercio y Mipymes (MICM), ideamos un plan para mitigar el impacto de la crisis en el sector Mipymes e impulsar una recuperación real y a la escala necesaria del sector, que propicie avances en su productividad, sostenibilidad, y resiliencia, con enfoques de inclusión e igualdad.
Es importante resaltar la manera diferenciada del impacto del COVID en el sector empresarial. En el caso de las mujeres, se tradujo en un retroceso de más de una década en los avances logrados en materia de participación laboral, reduciendo la ocupación y desfavoreciendo las condiciones laborales de las mujeres.
Como parte de la respuesta para la recuperación de la crisis de COVID-19, pusimos al servicio del MICM nuestra red de conocimiento global y regional. El resultado fue un plan integral de recuperación de las mipymes, a partir de la implementación del programa Ponte en Marcha, una metodología elaborada por la oficina de PNUD en Ecuador.