Con el esfuerzo de toda la comunidad, pudieron instalar un sistema de tuberías que aprovecha las aguas de un manantial tributario del arroyo Cañada Clara. Este sistema consta de una bomba sumergible de 10 caballos de potencia, con una capacidad de bombeo de 33 galones por minuto, la cual eleva el agua hasta los tanques que están 250 metros de altura desde la fuente; para lo cual se utiliza como fuente de energía una planta solar fotovoltaica de 18.5 kW de potencia.
"La primera vez que llegó el agua a la casa, cuando abrí esa llave, me puse feliz. No sabía qué hacer, me dio una alegría enorme. Por fin los burros pueden descansar", exclama Charo y suelta una carcajada que refleja la emoción.
Además de las casas, los negocios, e incluso la iglesia de la zona, ahora cuentan con agua en sus tuberías. El costo total del proyecto ascendió a 146,000 dólares, aportados por el Gobierno de Japón en el marco del Programa de Asistencia Económica No Reembolsable para Proyectos Comunitarios de Seguridad Humana de la Embajada de Japón, así como por el Programa de Pequeños Subsidios del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (PPS-SGP/FMAM/PNUD) del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Guakía Ambiente y la comunidad de Tres Cruces.
"Para mí ha sido una experiencia muy buena. Ahora me siento contenta porque ya no tengo que ir al río, tengo mi lavadora aquí y tengo agua, todo es más cómodo", dice Ana.