Su familia ahora se siente segura de nuevo porque tienen “un plato en la mesa”. Además, ya han empezado a “construir” con los beneficios que en poco tiempo han podido obtener.
Al igual que la familia de Viannelly, la de Rosa Amarella, propietaria de Armonízate Espíritu, también está muy agradecida del programa, pues lo aprendido allí le ha permitido eficientizar su tiempo para lograr un mayor bienestar. “Poder trabajar y automatizar los procesos del emprendimiento y tener todas estas herramientas a mano repercute en más tiempo, en más bien estar, para mis hijas. Antes yo lo hacía todo, pero con la ayuda que he recibido he podido enfocarme”, comenta Rosa.
Para ella, el programa ha significado organización. “Antes este emprendimiento yo lo manejaba de una manera muy romántica, no tenía una estructura como tal. Trabajaba mucho desde la inspiración, pero me faltaban herramientas organizativas. De ser coherente con los pasos que voy dando. Con el acompañamiento del PNUD pude organizarme, pude hacer un paso a paso, de cómo mejorar el orden. En vista de que esta es una empresa unipersonal me faltaba orden para avanzar”, explica.
Rosa también pudo reducir la cantidad de productos que ofrecía para enfocarse en los más restables luego de una evaluación de costo-rentabilidad. Además, fue beneficiada con el desarrollo de su web, logo y redes sociales gracias al Centro Mipymes UAPA Nagua del MICM.
Rosa resalta lo que para ella fue una de las principales bondades de Adaptando tu Negocio: “Estas localidades son consideradas por muchas entidades como espacios vulnerables, que vienen y dan muchos cursos y muchos talleres, pero nadie les enseña cómo aplicarlo a la vida diaria, y esa es la diferencia de Adaptando tu Negocio, que nos enseñó a muchas personas a implementar lo que aprendimos en el día a día. Además de tener una atención personalizada, porque no todo el mundo tiene las mismas necesidades”.